
El finde pasado cayó en mis manos una nueva consola (digo nueva porque no la tenía, porque es de segunda mano) la NINTENDO DS. Me la agencié en el bar, donde mi colega David me la vendió superbarata. Al día siguiente fuí a casa de mi hermana y le robé el cartuchillo pirata a la niña para poder probarla. El cartuchillo funcionaba de escándalo (como la consola), así que le devolví a la niña el suyo y me agencié uno nuevo para mí.
Esto es un invento. En la tarjeta de 2 Gb que viene con el cartuchillo caben 50 juegos. La forma de jugar con la DS es muy cañera, dando toquecitos en la pantalla táctil, frotándola, soplando en el micro y demás opciones raras y diferentes. A mi me ha sorprendido tela. Pero lo que mas me ha sorprendido es ver a mi Pilu enganchaíta a los SIMS NAUFRAGOS. Es alucinante, la verdad. yo me cuido de darle caña a la XBOX en su presencia (solo juego en sus interminables siestas), pero ella (aunque le da apuro) si que echa sus partidillas por las noches. Cada pasito que da me lo cuenta...que si ha echo fuego, que si ha cogido una sandía, que si ha conocido a una chica mas en la isla.
A mi me hace gracia, la verdad...no me molesta que juegue en mi presencia, no soy de esos. Al menos está sentadita a mi lado sin dar un ruido. Prefiero eso a que esté por ahí apedreando perros.
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